sábado, 16 de febrero de 2013


EL SANTUARIO TAURINO MESÓN "EL COTO" CUMPLE CUARENTA AÑOS

Corría el año 1973 cuando los hermanos Ramón y José Arranz fundaron en la calle Doce de Octubre, en Córdoba, una taberna-mesón al que pusieron el nombre de "El Coto" por que primordialmente vendían tapas de carne de monte, como venado o jabalí, habichuelas con perdiz, pajaritos y zorzales fritos y champiñón a la plancha, siendo  pioneros  en ofrecer en su carta el rico salmorejo cordobés. Desde el primer momento contaron con una clientela fiel que se ha ido incrementando con el paso de los años.
Los dos hermanos  son muy buenos aficionados  a los toros  y dado que su clientela compartía dicha afición,  decidieron darle un nuevo cariz y estilo a la decoracion del local ambientándolo en torno al tema taurino.  Porque dicha  afición, junto a la  vocación hostelera, les viene por línea paterna, ya que su padre Ramón Arranz Castiglionni, era tan amante de la fiesta que hasta se probó con el nombre de " Arriancito"  toreando por varias plazas con aceptable fortuna, hasta que decidió dejarlo para entregarse de pleno al negocio que montó allá por los años de la República, un café cantante denominado "Alhambra" , lugar de reunión de artistas y toreros de la época. Posteriormente abrió  "Munich", en pleno corazón de la ciudad, que también tuvo mucho éxito.
Y claro, de tal palo tal astilla, Ramón, magnífico profesional de la cocina, fue un novillero de éxito en los años cincuenta toreando en muchísimas plazas compartiendo cartel con lo mejorcito de entonces. Pero si el toro era su pasión, los fogones constituían su otra debilidad y como cocinero de lujo trabajó en los mejores restaurantes hasta que decidió establecerse por su cuenta y, al alimón con su hermano José, montó "El Coto", un lugar emblemático, orgullo de la hostelería cordobesa que cuenta con una prestigiosa y riquísima cocina.
Convertido en un auténtico santuario taurino, como reclamo popularizaron el slogan "El Coto, donde siempre hay un taurino". De verdad, entrar en este establecimiento, es como visitar un museo taurino. Tiene bouquet  y se respira  toreo del bueno. Aqui tiene su sede la peña "Finito de Córdoba" y por eso las paredes estan colmadas de recuerdos del diestro del Arrecife. Junto a un vestío de torear, grana y oro, cuelgan dos cabezas de toros, una del hierro del Marqués de Domecq y otra de Arribas Sancho, ambos estoqueados por el torero titular. Son imnumerables las fotos de  Manolete que salpimentan este encantador lugar. Igualmente  carteles históricos y otros objetos diversos componen la decoración que resulta muy agradable invitando a compartir una tertulia ante una copa de vino y una exquisita tapa.
Este lugar era de visita obligada para José Flores "Camará", apoderado de Manolete . Tambien Rafael Sánchez "Pipo" gustaba de venir y degustar sus tapas y buen vino. Todos los toreros cordobeses han estado en este santuario alguna vez y de los foráneos José Fuentes, "El Soro", Rivera Ordóñez, etc...la lista sería muy larga y no es cuestión de alargar este escrito conmemorativo de un cumpleaños que a todos nos alegra, porque "El Coto" es un referente en Córdoba de buena cocina, buen vino y extraordinario ambiente.
El Coto tiene instituido, desde hace 24 años, un trofeo que premia la mejor actuación de un novillero en los festejos de la feria de Mayo. Es muy rigurosa su adjudicación habiendo quedado desierto en bastantes ediciones. Entre otros novilleros, lo lucen en sus vitrinas José Luis Moreno,   Juan Serrano "Finito de Córdoba" y Rafael González "Chiquilín".
Actualmente  Ramón, el hijo de José, tomó el relevo del negocio dando paso así a la tercera generación. Lleva mas de veinte años integrado en el mismo y  a la jubilación de su padre y tío, se ha hecho cargo de los destinos de esta joya de las tabernas cordobesas que tantas y tantas páginas de literatura han inspirado a través de la historia.
Felicidades y a cumplir muchos mas.-



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